5 hábitos de estudio para las oposiciones que te harán más eficiente

5 hábitos de estudio para las oposiciones que te harán más eficiente

Los hábitos de estudio efectivos se pueden aprender. Estos incluyen abordar el estudio con una buena actitud, elegir el entorno adecuado, minimizar las distracciones y establecer un horario realista, entre otros.

Los estudiantes de las oposiciones tenéis muchas responsabilidades así que se hace realmente difícil concentrarte sólo en estudiar. Una buena planificación de estudio, que tenga en cuenta el resto de obligaciones, es imprescindible para tener éxito.

La clave para un estudio efectivo no es estudiar más tiempo, sino estudiar de manera más eficiente. Puedes empezar a estudiar de manera más inteligente con estos 5 hábitos de estudio.

1. Ojo a tu actitud a la hora de afrontar tus oposiciones.

Lo habitual es recibir el estudio de una oposición como una obligación, no como una oportunidad de aprender. Sin embargo la actitud con la que abordas el estudio importa tanto como lo que haces. Tener la mentalidad correcta es importante para estudiar de manera más eficiente.

Hay veces que no te encuentras especialmente motivado para el estudio. Si tienes tareas que requieren de pocos minutos para solucionarlas y no te dejan focalizarte, soluciona esto primero.

Formas de ayudar a mejorar tu mentalidad de estudio:

  • Trata de pensar positivamente cuando estudies, y recuerda tus habilidades y capacidades.
  • Evita el pensamiento catastrófico. En lugar de pensar: «Soy un desastre, nunca tendré tiempo suficiente para estudiar», míralo como: «Puede ser que llegue un poco tarde para estudiar tanto como me gustaría, pero voy a hacerlo lo mejor posible».
  • Evitar el pensamiento absoluto. En lugar de pensar «siempre estropeo las cosas», la visión más objetiva es: «No me fue tan bien, ¿qué puedo hacer para mejorar?»
  • Evita compararte con los demás, porque terminas sintiéndote mal contigo misma. Tus capacidades y habilidades son únicas para ti y sólo para ti.

2. Donde estudias es importante.

Mucha gente comete el error de no preparar una zona de estudio. Un lugar con muchas distracciones constituye un área de estudio deficiente. Debes elegir un lugar donde te sientas cómoda.

La biblioteca, una sala de estudio en casa o una cafetería tranquila son buenos lugares. Asegúrate de elegir las áreas silenciosas y luminosas. Encontrar un lugar de estudio ideal es importante ya que influirá en tu capacidad de memoria. Busca un lugar donde puedas colgar tus notas. Tener a la vista tu planificación de estudio es importante porque ayuda a organizarse.

3. Resume y vuelve a escribir tus notas.

Conocer y utilizar correctamente estrategias de estudio es imprescindible para un opositor. Un truco que ayudará a la memoria es escribir después de cada sesión unas breves notas con lo que has aprendido ese día. Cuando vayas a volver a estudiar coge las notas y vuelve a leerlas. Te ayudará a refrescar lo aprendido.

No olvides hacer tus propios resúmenes y esquemas. Lo ideal para que un contenido pase a la memoria a largo plazo es hacer que ese material sea significativo para ti. Cuánto más personal sea el material de estudio mejor lo recordarás.

Ayúdate con unas buenas claves mnemotécnicas. Hacer juegos de palabras con las iniciales de una lista de cosas que quieres aprender es un buen sistema. También puedes usar imágenes que te evoquen el recuerdo de lo que quieres recordar. No te olvides del humor, cuánto más disparatadas y divertidas sean estas claves, mejor las recordarás.

4. Haz un horario que puedas cumplir.

Uno de los grandes errores a la hora de ponerse a estudiar oposiciones es la falta de planificación, o una planificación poco realista. Lo ideal es programarte los tiempos de estudio minuciosamente. Tienes que tener en cuenta los descansos, y el resto de tareas que consumen tiempo: comprar, ir al médico, etc.

Puede parecer fantástico programarte 10 horas de estudio, pero si luego te es imposible llevarlo a cabo lo único que vas a sentir es frustración. Te hará sentirte mejor planificarte sesiones que luego puedas cumplir, y terminar el día sintiendo que has logrado lo que te propusiste.

Lo ideal es estudiar cantidades menores de temario de forma regular que pegarte atracones de material de vez en cuando. Algunas personas estudian todos los días, otras lo postergan una o dos veces por semana. La intensidad de estudio no es tan importante como estudiar de forma regular.

5. Toma descansos (¡y recompensas!).

Debido a que muchas personas ven el estudio como una obligación, su naturaleza humana es evitarlo. Sin embargo, si encuentras recompensas para ayudar a reforzar lo que estás haciendo lograrás una motivación hacia el estudio a lo largo del tiempo.

Divide el tiempo de estudio en sesiones de trabajo manejables. Estudiar durante 4 horas sin descansos no es realista ni eficiente para la mayoría de las personas. Estudiar durante 1 hora, hacer un descanso de 5 minutos suele ser más sostenible. Divide el tiempo de estudio en sesiones que funcionen para ti.

Otorga premios a los logros. Por ejemplo, al acabar cada tema, a cada vuelta de temario y cuando consigas buenos resultados en los test. Si tienes éxito te mereces una recompensa. «Voy a salir a cenar con mis amigos»  o «Cuando termine este temario me voy de compras». Lo ideal es encontrar una recompensa que te haga disfrutar.

 

No hay comentarios

Añade tu comentario